27 oct. 2010

Loxosceles rufescens (Dufour, 1820)

Hembra

Hembra
Aquí tenemos a una araña que merece una mención muy especial. Conocida vulgarmente como araña reclusa parda mediterránea, tiene la picadura más peligrosa de las arañas de la península ibérica. Parece ser la única especie del género Loxosceles en la península, género que cuenta con las arañas más venenosas del mundo junto con el género Latrodectus (viudas negras) de la familia Theridiidae. No obstante, como explico más adelante, el veneno de nuestra Loxosceles rufescens no es tan peligroso como el de sus primas americanas.
Esta araña habita en las zonas cálidas de nuestra península (area mediterránea y zona sur). Aunque su estado natural es salvaje, en ocasiones puede ubicarse en los hogares donde encuentran temperaturas adecuadas para sobrevivir al invierno. Reconocible por su dibujo en forma de violín sobre el dorso del cefalotorax (prosoma), rasgo característico de una araña de tamaño medio y de largas y finas patas del mismo color que el prosoma (de pardo a rojizo claro, aunque más oscuro normalmente que el opistosoma). Suele presentar una mancha cardíaca grande aunque en muchos casos el color de la misma no destacaca mucho o nada sobre el abdomen. Presenta 6 ojos distribuidos en tres pares del mismo tamaño, un par central y dos laterales. No obstante, he fotografiado una joven araña que presenta un par extra posterior como consecuencia de una mutación.
Me he encontrado hasta en 12 ocasiones esta especie hasta el momento. Siempre en los alrededores de mi pueblo (El Provencio, Cuenca) o San Clemente, excepto en una ocasión en Ciudad Real. En todos los casos muy bien escondida bajo piedras. Es extraño pero siempre la he visto en invierno (pese a ser una araña que prefiere zonas con inviernos suaves y aquí nos metemos bajo cero sin problemas), nunca en otra estación, quizá porque el frío del invierno me hace buscar entre las piedras para poder encontrar invertebrados, cosa que no suelo hacer en verano.
Loxosceles rufescens.
La picadura de esta especie  puede provocar un cuadro clínico denominado loxocelismo cutáneo que, en los casos más graves, puede provocar gangrena. Pese a que un picotazo suyo no es plato de gusto y a sus desagradables efectos, su peligrosidad dista mucho de la de sus primas africanas y, especialmente, americanas, que son bastante más venenosas, pudiendo ocasionar la muerte. No son especialmente agresivas pero en algunas zonas tienen la costumbre de esconderse en rincones oscuros de la casa, pudiendo provocar un encuentro accidental.
Conviene no confundirla con la común araña doméstica de rincón, de la familia Pholcidae, también de patas largas pero totalmente inofensiva y que hace telas en los rincones de la casa, por las alturas.
Joven mutante con 8 ojos (en lugar de 6)

En relación con el aumento de la población de esta especie en Sevilla o quizá sea más acertado decir el aumento de los casos de contactos accidentales con humanos, en primavera de 2.014 y para ayudar a la gente a tener un conocimiento más profundo de la especie ibérica, su identificación, distribución y biología en relación a las especies americanas os sugiero estos  enlaces:  el técnico ambiental y 12 preguntas y respuestas sobre el caso de las arañas reclusas en Sevilla.

1 comentario:

  1. Esa arana no es una Loxosceles sino un esparásido, probablemente del género Olios

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