28 ago. 2011

Catocala nupta (Linnaeus, 1767)

Catocala nupta
Gran polilla de la familia Erebidae y la subfamilia Erebinae. No la he visto en la mancha conquense sino en Guadalajara. Mide 65-80 mm de envergadura alar.
Me resulta muy parecida a C. elocata de la que no la sé distinguir. Tiene la coloración críptica de su género en el anverso de las alas anteriores, pero el dibujo pardo grisáceo es poco contrastado, las líneas transversales en zigzag no están tan anguladas como en otras especies. A veces presenta algunos tonos verdosos que recuerdan a C. elocata. El anverso de las alas anteriores es rojo con el margen y una banda intermedia transversal negros.

Palomena prasina (Linnaeus, 1761)



Ninfa fotografiada en el suroeste del sistema ibérico.

Pentatoma rufipes (Linnaeus, 1758)

pentatoma rufipes
Única especie del género Pentatoma en la fauna ibérica. Lo he visto en la serranía conquense pero no en el área de sur (mancha) de la provincia.
Es relativamente grande, con una longitud de 11-14 mm. Parece haber poca variación en la coloración de los ejemplares. Tiene unas llamativas patas rojizas al igual que las antenas, que se tornan oscuras en los últimos artejos. El conexivo es acebrado. El resto del dorso es marrón oscuro brillante con la punta del escudete claro. Uno de los aspectos más llamativos es la forma y el tamaño de los apéndices laterales del pronoto, que suelen ser negruzcos. Estas prominencias son muy grandes y  muy convexas en la parte anterior.

Acrotylus patruelis (Herris-Schäffer, 1838)


Aiolupus strepens (Latreille, 1804)


Chorthippus jucundus (Fischer, 1853)



Foto fuera de la meseta sur. En suroeste del sistema ibérico.

Lasiocampa quercus (Linnaeus, 1758)



Lasiocampido grande, de entre 50 y 70 mm. de envergadura de alas. Aunque la foto no fue tomada en la meseta sur, sino en el suroeste del sistema ibérico (Castilla-La Mancha), su distribución permite suponer su presencia también en la meseta sur.

Berberomeloe majalis (Linnaeus, 1758)

Berbelomeloe majalis
Hembra.
Conocida como aceitera común o curita por la zona. No es raro ver a alguna hembra corretear por el suelo de alguna pradera al final de la primavera.
El género Berberomeloe está formado por dos especies en la península ibérica: B. majalisy B. insignis. A simple vista es fácil distinguir ambas especies porque B. insignis tiene dos manchas rojas en los laterales de la nuca, mientras que la cabeza de B. majalis es completamente negra. Además, mientras que B. majalis está ampliamente distribuida por la península, B. insignis solo parece habitar en torno a la parte sureste de la costa mediterránea.
Las hembras fecundadas ponen miles de huevos en el suelo. Las minúsculas larvas que salen de ellos buscan nidos terrestres de avispas y abejas silvestres. Si llegan a lograrlo devorarán los huevos y las larvas de los nidos y seguirán con otras reservas de alimento (miel, polen, etc.). Los adultos se alimentan de plantas.
Como claves de Berberomeloe majalis se describen:
  • Sienes poco desarrolladas y apenas o nada salientes.
  • Antenas cortas con los segmentos IV al X subtrapezoidales y dentados, pero sin dientes externos muy desarrollados.
  • Ángulos anteriores del pronoto poco o nada salientes.
  • Pronoto sucuadrangular, con los lados paralelos.
  • Puntuación cefálica y pronotal gruesa, en muchas ocasiones confluyente.
  • Ápice de los parámeros estrecho y corto.
  • Coloración con sienes de color negro y la parte posterior de los terguitos abdominales generalmente de color rojo o anaranjado (a veces totalmente negros).
Destacan las hembras, que son más grandes (hasta 75 mm) y más fáciles de ver. Los machos son más discretos en su tamaño y coloración.
La coloración aposemática no es casual, se trata de un aviso. Emite al ser molestado una sustancia cáustica y maloliente que contiene cantaridina. Ésta es muy tóxica si se ingiere (se estima que solo 0.03 gramos tienen un efecto nefrotóxico letal), puede producir conjuntivitis intensa si entra en contacto con los ojos y puede producir irritación y ampollas en la piel. Por tanto, ¡NO TOCAR!.
Textos de interés:

Sympetrum sanguineum (Müller, 1764)



Esta especie no ha sido fotografiada en la meseta manchega. Pertenece a la serranía conquense.

Macronemurus appendiculatus (Latreille, 1807)


Mantispa styriaca (Poda, 1761)


Polyommatus caelestissima (Verity, 1921)


14 ago. 2011

Argiope bruennichi (Scopoli, 1772)

Hembra.
Hembra.
En las imágenes dos ejemplares inmaduros. A la izquierda un ejemplar en sus primeros estadíos. A la derecha uno más desarrollado.
En las imágenes dos ejemplares inmaduros. A la izquierda un ejemplar en sus primeros estadios. A la derecha uno más desarrollado.
El género Argiope incluye las arañas más grandes de la familia Araneidae. En la Península Ibérica podemos encontrar 3 especies: A. bruennichi, A. lobata y A. trifasciata.
La araña Argiope bruennichi es también conocida como araña cestera o araña tigre. Esta segunda denominación vulgar le viene por la coloración del opistosoma de la hembra que recuerda los colores de un tigre. La hembra puede alcanzar los 20 mm de longitud (sin contar las patas) mientras que el macho no supera los 5 mm y presenta una coloración mucho más apagada.
La hembra de esta especie presenta un prosoma de color blanco plateado, densamente cubierto de pelos sedosos y cortos. Las patas son de color pardo pálido o amarillentas, anilladas de negro; excepto el primer par de fémures que son negros con un anillo pálido en la parte distal. El opistosoma presenta dos pequeños tubérculos anteriores que le dan a la región anterior del dorso un aspecto aplanado. En la coloración destacan unas líneas transversales negras y sinuosas y áreas alternativamente blancas y amarillas.
Suelen aparecer entre la vegetación densa (juncos, carrizo, gramíneas) de zonas húmedas como riberas de ríos, praderas húmedas y cultivos. Construye grandes redes que refuerza con una estructura en forma de zigzag en la zona central conocida como estabilimento.
La hembra suele devorar al macho tras la cópula.
Pese a el gran tamaño de esta araña y su relativa agresividad, comparada con otras de la misma familia su picadura no es peligrosa para el ser humano. No obstante suele huir en caso de encuentro accidental.