3 dic. 2011

Scolopendra cingulata (Latreille, 1829)




De todos los bichos que comparten nuestro entorno éste, sin duda, merece una mención especial. Este ciempiés de la falimia Scolopendridae puede alcanzar tamaños realmente imponentes, de más de 15 cm. y su avistamiento rara vez deja indiferente al observador por su tamaño, su colorido y su movimiento rápido y ágil.
En la imagen superior podemos ver un detalle de la cabeza y los primeros segmentos del cuerpo. Cada segmento corporal tiene un par de patas (una a cada lado) como ocurre en todos los chilópodos. El primer par de patas se encuentra modificado y engrosado, convirtiéndose en un par de 'pinzas' dotadas de veneno (Puede observarse la 'pinza' derecha en la imagen de la parte superior, de color rojo con el extremo negro).
Su picadura resulta muy dolorosa y su efecto es duradero lo que obliga a guardar bien las distancias si nos encontramos con este animal. Además es muy común en la comarca del Záncara (y en general por gran parte de la península ibérica). Tiene hábitos nocturnos y pasan el día bajo piedras, entre la hojarasca, en suelos húmedos, oquedades, grietas y en el interior de troncos caídos en avanzado estado de descomposición.
Entre las curiosidades de esta especie se encuentra que practican el canibalismo con ejemplares más pequeños y que son inmunes a su propio veneno.

2 comentarios:

  1. uf que miedo de bicho, uno gigante casi me pica estando en chanclas y encima de unas gravas, en Estepa (Sevilla)

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  2. El viernes pasado observé un ejemplar también enorme, uno de los más grandes que he visto hasta ahora, en Chinchilla (Albacete). Muy interesante, sin embargo, a pesar de su peligrosidad.
    Saludos, enhorabuena por el blog.

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