30 jun. 2012

Xylotrechus arvicola (Olivier, 1795)

Cerambícido de entre 11 y 14 mm. de longitud. La hembra es algo mayor que el macho. Es fácilmente reconocible por su llamativa coloración amarilla y negra que recuerda a una avispa, algo que le sirve para disuadir depredadores potenciales en su estado adulto. Se trata sin embargo de un truco pues es totalmente inofensivo. Los machos se diferencian de las hembras en que los fémures son negros y no anaranjados como en la hembra de la foto. Para ser un cerambícido no posee largas antenas, son relativamente cortas para lo habitual en esta familia. Al igual que las patas, las antenas son de color anaranjado oscuro, otro rasgo en su coloración que le ayuda a confundirse con las avispas. La cabeza es negra, con dos líneas amarillas paralelas en la frente que se difuminan al dirigirse hacia la zona posterior. Presenta dos puntos amarillos en los ojos en las zonas más próximas a las antenas. El pronoto es negro con dos manchas amarillas alargadas en el borde anterior, una a cada lado, y una tercera mancha amarilla alargada qye recorre todo el borde posterior. Los dibujos amarillos en los élitros negros consisten en una línea que dibuja una forma circular en la mitad anterior de cada élitro con una pequeña línea amarilla transversal en el centro del círculo; otra línea transversal posterior que cruza completamente el élitro y otra mancha amarilla en el extremo apical. La larva de X. arvicola se alimenta de madera. Aunque es originaria de árboles de ribera tiene una gran capacidad para adaptarse a otras maderas como Quercus, Castanea, Fagus, Carpinus, Prunus, etc. si bien es más conocido (y temido) por su gusto por la madera de la vid, lo que le ha valido el nombre de tornillo de la vid. Hace agujeros en las cepas dañandolas y siendo mal recibido por los viticultores. La fase larvaria dura entre 1 y 2 años. Luego construye una cámara pupal donde se transforman en adulto en un periodo de entre 17 y 30 días. La salida del adulto tiene lugar en torno al mes de junio, con variaciones dependiendo del las condiciones climáticas. Aunque vivo en una zona donde la viticultura ha sido el sostén económico principal durante muchas generaciones, este escarabajo no era nada fácil de ver en los últimos años. En mi infancia (hace unos 20 años) era relativamente fácil encontrar algún ejemplar a la deriva por las afueras del pueblo al atardecer. Sin embargo hacía muchos años que no veía uno, quizá por el uso de pesticidas y demás porquerías químicas en la agricultura.